La materialidad se compone principalmente de tres elementos: rojo, negro y madera. El negro se incorpora únicamente en acentos específicos para generar contraste y profundidad visual, mientras que la madera aporta equilibrio y calidez, suavizando la intensidad cromática del conjunto y creando una atmósfera más acogedora. Este lenguaje material se extiende al mobiliario, conformado por sillas en tono burgundy y mesas con acabado en madera natural.